Contratar un detective privado es una decisión importante. Muchos clientes cometen errores que pueden provocar problemas legales o pérdida de dinero.
Elegir solo por precio
El coste no debe ser el único criterio. La experiencia y la legalidad son clave.
No comprobar la licencia
Ejercer sin licencia es ilegal en España. Siempre debe verificarse.
No definir el objetivo
Una investigación sin un objetivo claro suele ser inútil.
Creer que todo es investigable
Existen límites legales que deben respetarse.
No firmar contrato ni presupuesto
Todo servicio debe quedar reflejado por escrito.
Esperar resultados inmediatos
Las investigaciones requieren tiempo y planificación.
No pensar en el uso final de las pruebas
Las pruebas deben orientarse desde el inicio al objeto del encargo.
Conclusión
Elegir correctamente a un detective privado evita riesgos y maximiza resultados.